Cómo cortar un jamón ibérico paso a paso

Cortar un buen jamón en casa no es difícil si sabes por dónde empezar y tienes paciencia. Te cuento cómo lo hacemos en Maestros del Ibérico para que cada loncha salga fina, jugosa y con todo su sabor.

Qué necesitas

  • Un jamonero firme, que sujete bien la pieza y no se mueva al cortar.
  • Un cuchillo jamonero: largo, estrecho y flexible, bien afilado.
  • Un cuchillo corto y rígido para quitar la corteza y para trabajar junto al hueso.
  • Una chaira para mantener el filo, y un paño limpio.

1. Coloca el jamón: ¿maza o babilla?

El jamón tiene dos partes principales: la maza, la más ancha y jugosa, y la babilla, más estrecha y con más curación.

  • Si vas a consumirlo en pocos días: empieza por la maza, con la pezuña hacia arriba.
  • Si vas a tardar más: empieza por la babilla, con la pezuña hacia abajo. Así la maza, la parte más jugosa, se conserva mejor protegida.

2. Limpia solo lo que vayas a cortar

Con el cuchillo corto, retira la corteza y la capa exterior de tocino amarillento solo de la zona que vas a consumir. La grasa que dejas sin tocar protege el resto de la pieza. Guarda algunas lonchas de tocino: te servirán para tapar el corte al terminar.

3. Haz el corte de entrada

Cerca de la pezuña, haz un corte profundo y perpendicular hasta llegar al hueso. Ese corte marca el límite y evita que las lonchas salgan con trozos de corteza.

4. Corta lonchas finas

  • Corta con movimientos largos y suaves, de la pezuña hacia la punta, deslizando el cuchillo casi en horizontal.
  • Las lonchas deben ser finas, casi transparentes, y del tamaño de un bocado.
  • Procura que cada loncha lleve un poco de grasa: es donde está buena parte del aroma.
  • Mantén siempre el corte recto y plano. Si se forman escalones o hendiduras, la pieza se seca y se desaprovecha carne.
  • Mantén la mano que no corta siempre por detrás del filo.

5. Llega al hueso y da la vuelta

Cuando aparezca el hueso de la cadera, ayúdate del cuchillo corto para separar la carne alrededor. Al terminar esa cara, gira el jamón y sigue con la otra parte del mismo modo. Al final, los trozos pegados al hueso que no salen en loncha son perfectos en taquitos, y el hueso da un sabor estupendo a caldos y cocidos.

6. Conserva el jamón entre corte y corte

  • Tapa la zona cortada con las lonchas de tocino que retiraste al principio y cubre con un paño de algodón.
  • Guarda el jamón en un lugar fresco y seco, entre 15 y 20 °C, lejos de la luz directa y de fuentes de calor.
  • Corta solo lo que vayas a comer en ese momento: el jamón recién cortado es como mejor está.

¿Y la paleta?

Se corta igual, pero tiene más hueso y menos carne, así que pide algo más de paciencia en la zona central. A cambio, sus lonchas tienen un sabor muy intenso.

¿Prefieres no complicarte?

En todos nuestros jamones y paletas puedes elegir el formato deshuesado, más fácil de cortar, o loncheado, listo para servir. Y si tienes dudas sobre qué calidad elegir, echa un vistazo a nuestra guía de precintos o llámanos al 633 81 87 72.